La pareja de esposos Fulco V de Anjou y Melisenda tuvo un hijo. Conforme a Sandra Ferrer Valero, el niño nació en 1130 (Ferrer Valero, 2011), pero de acuerdo con el sitio web EcuRed la fecha fue en 1131 (EcuRed, s.f.), y el recién nacido príncipe llevó por nombre el de su abuelo materno: Balduino.
El rey Balduino II murió el 21 de agosto de 1131. Poco después, Fulco y Melisenda fueron coronados por igual en la iglesia del Santo Sepulcro lo que generaba la doctrina de la cognación distinta a la ley sálica, y esto tenía repercusión en Europa porque ellos eran descendientes de los Boulogne, Flandes y Blois, quienes tenían intereses en oriente.
A partir de ese momento, se inició una lucha de poder en la pareja real porque Fulco impedía que su esposa Melisenda participara en las actividades oficiales. Este enfrentamiento se fue transformando un bienio posterior en más personal porque el nuevo rey acusó a su consorte de adulterio con el primo de ella, el conde de Jafa, Hugo le Puiset.
El conde Hugo era la manzana de la discordia
Esto para Christopher Tyerman iba más allá de una disputa matrimonial. Él escribe que el «enfrentamiento de Foulques [Fulco] con Hugo de Jaffa —un personaje destacado en la mafia de Balduino II y las familias Rethel-Monthléry— reflejaba su deseo de independencia y de reforzar a su propio clan» (Tyerman, 2010, pág. 269)
El conde Le Puiset fue exiliado. No solo eso, sino también que hubo un intento de envenenarlo que provocó la reacción de la reina Melisenda de enfrentar directamente a su marido hasta que en el 1135 las decisiones de Fulco tenían que ser consultadas con su esposa, a la cual incluyó en la Alta Corte.
¿A qué se debió ese ascenso? A una dificultad que caracterizaba a Fulco, que según Tyerman:
Se mostraba incapaz de recordar las caras y los nombres, incluso en su propia casa real o entre sus protegidos. En un universo político que giraba en torno del favor y el contacto personal, era un rasgo que no contribuía, ciertamente, a la estabilidad (Tyerman, 2010, pág. 268).
Fulco y Melisenda: ni contigo ni sin ti
Melisenda y Fulco se reconciliaron. Fruto de esa real avenencia nació al año siguiente su segundo hijo, el príncipe Amalarico, quien, al igual que su hermano Balduino, quedó huérfano de padre cuando el rey murió el 13 de noviembre de 1143 como consecuencia de un accidente de caza.
Deceso que causó una situación difícil en el reino de Jerusalén. Una mujer y un niño al mando fue aprovechada el año siguiente por el gobernante de los seléucidas, Imad al Din Zengi, para ocupar a Edesa lo que provocó en 1145 la convocatoria de la segunda cruzada por parte del papa Eugenio III.
En ese momento Balduino III alcanzaba la mayoría de edad. La reina Melisenda no dejó la regencia, pero Zengi fue asesinado en Qal’ at Ja’ Bar el 14 de setiembre 1146 por uno de sus esclavos (franco) cuando dormía ebrio, lo que constituyó un alivio para los cruzados que no habían llegado a los Lugares Santos.
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