Cuando se produce el desembarco del ‘Granma’, el 2 de diciembre de 1956, de los 82 hombres que llegaron se produjeron más de 40 bajas por muerte o apresamiento. El resto se dispersó, entre ellos Fidel Castro y su hermano Raúl. Días después se produce el célebre reencuentro de ellos en cinco palmas. Lo primero que Fidel le pregunta a su hermano es ¿andas armado? –Sí, responde Raúl, a lo que Fidel inquiere «¿Cuántos fusiles traes?» Raúl responde que cinco. Fidel dice:
«Y dos que tengo yo son siete. Ahora sí ganamos la guerra».
Este episodio está corroborado por varias fuentes. Después de haber perdido el factor sorpresa y sufrir más del 50 % de bajas por muerte o apresamiento y la desbandada de gran parte del resto de los hombres, en situación tan desesperante, con apenas siete armas, Fidel salta con júbilo diciendo AHORA SÍ GANAMOS LA GUERRA. Esa es la actitud de un triunfador. A alguien así cualquiera de nosotros está dispuesto a acompañarlo hasta el mismito infierno.
Y esa es la actitud que debemos asumir ante los retos que se nos presentan, sobre todo cuando se trata de tareas en beneficio directo o indirecto de nuestro pueblo.
Ahora centrémonos en las sugerencias:
1. Tome un pedazo de papel, trace dos líneas verticales (de arriba abajo) de modo que divida el área de ese pedazo de papel en tres columnas más o menos iguales. En la primera columna va a escribir los nombres de las personas a las que usted sabe les puede llevar la boleta y no le van a decir que no. Su incertidumbre con ellas quizás esté en cuántas boletas podrán comprarle. Usted está segurísimo de que no le dirán que no, y lo sabe porque usted y cada una de esas personas comparten una especie de «fondo de confianza», de manera que ellos saben que si acuden a usted para que le compre boletas u otra cosa usted tampoco le diría que no.
En la segunda columna escriba los nombres de las personas que usted entiende hay probabilidades de que le compren boleta, pero no está completamente seguro. Usted ve que aquí hay, digamos, un 50 % de probabilidades de que se la compren y un 50 de que no.
En la tercera columna identifique a las personas con las que usted se relaciona y cuyas probabilidades de la compra son casi nulas. Sin embargo, estas personas tienen poder de compra y vale la pena hacer un intento con ellas. Esta columna será una opción que usted utilizará cuando después de agotar las dos anteriores y aún le queden boletas por colocar.
2. Sea consciente de que en la ‘columna uno’ usted no tiene que argumentar gran cosa para lograr la venta. Usted sí puede en este caso ver a la persona como un potencial vendedor suyo. Me explico, la persona le compra una boleta y usted le dice «Bueno, te voy a dar otra para que me la vendas. Si no la vendes me la puedes devolver y yo te la recibiré».
En los casos de la segunda y tercera columnas usted tiene, conforme la característica de cada persona, que armarse de argumentos con los que pueda responder cualquier reparo que se le haga. De ninguna manera intente venderles a estas personas si ha tenido un mal día en su casa, si el tráfico lo puso de mal humor… en fin, si las cosas no le han estado saliendo bien ese día.
Un buen método para tratar con la gente de las columnas dos y tres es anticiparse a los argumentos que podrían presentarle.
Por ejemplo, usted muy bien puede decirle a ‘Juan Pérez’ que, aunque se ha hecho mucha bulla con las acusaciones de corrupción a dirigentes del PLD, lo cierto es que la inmensa mayoría de los peledeístas somos serios. Y que por eso el Partido sigue haciendo uso de métodos que muchos consideran superados para la consecución de los recursos que necesitamos para la realización de nuestras actividades. Y a partir de ahí les habla de la rifa diciéndoles que para el país es mejor hacer una actividad de este tipo que recibir dinero del narcotráfico, por ejemplo.
Alguien le podría decir que la Junta les da una millonada a los partidos. Prepárese a responder que a diferencias de los demás el PLD tiene presencia nacional y, en consecuencia, una burocracia grande que atender. Y remata: «Esos recursos los maneja la dirección del Partido. Los dirigentes de nuestros barrios debemos ser autogestionarios y afrontar los gastos de nuestras actividades». Y podría sacarlo de la discusión diciéndole que la democracia en todos nuestros países ha costado demasiados sacrificios, y la tenemos gracias a la fortaleza de nuestro sistema de partidos, para cuyo sostenimiento 500 pesos no será la gran cosa, sobre todo para alguien a quien solo se le pide eso y que se ‘moleste’ en votar cada cuatro años.
Podríamos reforzar nuestro arsenal con más argumentos de ese tipo, pero con los mencionados es suficiente para hacernos una idea de por dónde va la cosa. Además, reiteramos que como en este caso no actuamos con desconocidos estamos en condiciones de anticipar, con muchas probabilidades de acertar, con qué nos puede salir cada quien. Pruebe esas sugerencias y después nos dice cómo le fue.
28 de abril de 2023

!! Excelente!! Muy buenas sugerencias para captar recursos económicos para nuestro Partido. Gracias por compartirla.