Es hora de tomar medidas concretas para abordar el problema número 1-1-1 de la República Dominicana: la
desconfianza en las instituciones. El economista francés Jacques Attali identificó esta dificultad en 2011, y
desde entonces ha sido una preocupación contenida en la Estrategia Nacional de Desarrollo, adoptada en
ejercicios gubernamentales peledeístas.
El fortalecimiento institucional se logra con dos principios descritos en la constitución: la democracia interna y
la transparencia. Estos son definidos por el artículo 216 de la carta magna, y también es tomado en cuenta en
la Declaración de Principios, aprobada en el Congreso José Joaquín Bidó Medina.
Para lograr este objetivo, debe variarse la selección de candidaturas vía encuestas. La experiencia del 2016
demostró que el uso de esta metodología para determinar posiciones electivas puede ser problemática e
inexacta, lo que puede llevar a protestas y desacuerdos dentro del partido. Además, todas las empresas
encuestadoras más precisas y creíbles no ofertan sus servicios a los partidos políticos.
Las aspiraciones presidenciales peledeístas de 2019 fueron sometidas a primarias abiertas. Newlink, Sigma
Dos, CPI, News Partners, Berland Team, Polnav, Asisa, ABC, Polimetrics, CID Latinoamericana y Penn,
Schoen/Stagwel dieron sus pronósticos, y estas dos últimas fueron las únicas que sus resultados coincidieron
en dos aspectos con las cifras finales del proceso: CID Latinoamericana se aproximó a los porcentajes de una
aspiración y al voto por ninguno, y la Penn, Schoen/Stagwel estuvo muy cerca de los votos de las dos primeras
candidaturas.
El PLD de 2023 no es el mismo que el de 2016. La organización debe ser cuidadosa en su enfoque para abordar
los problemas que enfrenta en la actualidad. Si el partido toma las decisiones correctas y sigue fortaleciéndose
volverá al poder el próximo año.
Sin embargo, es importante que el PLD no pierda de vista que está bajo la asechanza de dos organizaciones:
una ofertando empleos, y otra que tiene «vasos comunicantes» con el partido morado porque es un
desprendimiento relativamente reciente suyo. En aquella ocasión, quizá una designación gubernamental
lograba en un peledeísta deponer actitudes, en esta ocasión, no somos Gobierno, lo son nuestros adversarios.
Actuemos con cautela y consideremos los desafíos y amenazas que enfrentamos, incluyendo la judicialización
de la política, el transfuguismo y la escasa formación política. El partido debe actuar de manera inteligente para
garantizar el triunfo electoral de 2024.
Por esta razón, Fortalecimiento Institucional sugiere la adopción de primarias cerradas para la selección de
candidaturas a excepción de la presidencial. Esta modalidad es más precisa y justa, y permitirá al partido
seleccionar a sus mejores mujeres y hombres sin causar traumas. Además, dado que el PLD ha depositado un
padrón de dos millones de militantes ante la Junta Central Electoral, las primarias cerradas permitirían que fuere
la membresía del partido que determine, como es debido, la selección de las candidaturas.
Santo Domingo/Barcelona.
