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José Martí: el arte de conspirar (2 de 3)

por Raúl Rodríguez la O

septiembre 30, 2023
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El 2 de enero de 1877 parte desde Veracruz, México, con destino a Cuba en el vapor Ebro y sus documentos personales aparecen a nombre de Julián Pérez. Con esa identificación y para ocultar su verdadera personalidad entró a La Habana el 6 de enero y permanecerá en la Isla hasta el 24 de febrero de dicho año, cuando sale de regreso a México en el vapor City of Havana y portando en los documentos la misma identificación de Julián Pérez.

Luego, y con la experiencia que va adquiriendo en su actividad conspirativa y revolucionaria, adoptará los seudónimos de Anahuac durante la Guerra Chiquita y posteriormente en la década de 1890 los de: D-20, D. E. Mantell; y finalmente, Abel, como ya hemos señalado. En otros casos firma cartas y documentos con la M, es decir la letra inicial de su primer apellido.

Cartas a Fernando Figueredo y a Serafín Sánchez

Caracteriza personajes, descubre y denuncia agentes enemigos. Chequea y contrachequea personalmente. Crea diferentes claves, cifrados y formas especiales de enmascaramiento para las comunicaciones de todo tipo. Atiende y dirige en nombre del Partido Revolucionario Cubano toda la red conspirativa en la Isla y en la emigración, y personalmente, como un clásico oficial operativo, atiende especialmente La Habana, según carta a Fernando Figueredo del 2 de agosto de 1892: «Yo, por mis hilos, atiendo a La Habana, por donde crecen la curiosidad y el respeto». Y en otra carta dirigida en esta ocasión a Serafín Sánchez, en diciembre de 1894, podemos corroborar también como en otras numerosas misivas lo dicho anteriormente:

(…) Insisto en que de Mayolino no se haga confianza, sino de modo que sirva en vez de servirse, y nada pueda descomponer. Sólo le escribo para que Vd. lo vaya—en silencio—inclinando y componiendo todo; a Roloff nada digo aún, porque le conozco el entusiasmo parlero: sólo a Vd. escribo de esto. ¿No encontré la circular de Gómez, enviada para Roloff, en el bolsillo del espía Cardet—la circular a los Generales? Un Ramiro o Ramírez, que se las da de oficial, chiquitín, de nariz larga, y ojos de ojeras, que engañó a Fernando y Teodoro, es espía. (…)

#LaHabana #Documentos #Mexico #Roloff #FernandoFigueredo

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