Las relaciones diplomáticas entre el Imperio otomano y Francia permitieron a este último Estado establecer una embajada en la Sublime Puerta, nombre con el que se conocía al gobierno turco. El primer embajador francés fue Jean de la Forêt, y se crearon consulados para resolver disputas en el sultanato, lo que antecedió el derecho de extraterritorialidad.
En 1536, Venecia experimentó un ataque liderado por el almirante otomano Jeiredín, quien eligió la isla de Corfú como objetivo y realizó incendios en aldeas, cosechas y monasterios utilizando aproximadamente doscientas embarcaciones y un cuerpo militar. Las fuerzas turcas no lograron ingresar a la Ciudad Vieja.
Las murallas venecianas soportaron los ataques de los cañones durante dos semanas. Adicionalmente, el avance otomano se vio afectado por un brote de disentería en sus campamentos y la ausencia del serasquier Ibrahim, asesinado por orden del sultán Solimán.
Francisco y Carlos V luchan por Saboya
Las tropas francesas invadieron a Saboya. Por su ubicación estratégica entre Francia e Italia, el lugar era de interés para el rey galo Francisco, y escribió Cierra y España que:
Francisco ya le había demandado por carta a Carlos [V] que pretendía el ducado de Milán para uno de sus hijos, que se casaría con la viuda de Sforza. Carlos pretendía cambiarlo por su viejo anhelo, el ducado de Borgoña, a lo que Francisco se negó (Cierra y España, 2021).
Francisco utilizó el fallecimiento del marqués de Saluzzo como justificación para destituir, el 31 de marzo de 1536, al duque Carlos III el Bueno, cuñado del monarca Carlos V. El rey de Francia instruyó al mariscal Philibert de Chalon a ocupar las regiones de Bresse y Buguey en el norte, mientras que el propio monarca cruzó los Alpes para tomar posesión de Piamonte con una fuerza compuesta por una división francesa, un regimiento alemán, un batallón italiano y otro de lanzas pesadas, y ante este avance, el duque de Saboya se vio obligado a huir con su esposa hacia Vercelli.
En Saboya, el mariscal Claude d’Anebault asumió el control de la capital administrativa, Chambéry. En consecuencia, se disolvió el parlamento local y Turín asumió funciones legislativas, además de iniciarse la acuñación de moneda.
El pulso de Francisco y Carlos V por Provenza
Para recuperar a Saboya, Carlos V:
Sus tropas penetrarían en Francia por tierra y por mar embarcadas por Andrea Doria, encontrándose ambas en la ciudad francesa de Fréjus. Las tropas españolas eran comandadas por Alfonso de Avalos, marques del Vasto y el resto por el duque de Alba y el propio Carlos. En torno a 30.000 hombres compondría este enorme ejército (Cierra y España, 2021).
Carlos V envió un trimestre posterior tropas que ocuparon por muy poco tiempo a Provenza. Luego retornó al dominio francés porque hábilmente se había cortado la vía de suministro, y:
Por esta causa comenzó a aparecer la disentería convirtiéndose en epidemia. Carlos se quejaba de que no podían ser suministrados los alimentos por mar, y tras tres meses sin conseguir avances notorios y con la epidemia que martilleaba a sus soldados el 12 de octubre decidió la retirada de la Provenza (Cierra y España, 2021).
