En 1557, el almirante Dragut dirigió una ofensiva contra Bizerta, una ciudad costera ubicada en Túnez. Tras la captura de este enclave, las fuerzas otomanas obtuvieron una posición estratégica desde la cual pudieron coordinar operaciones militares tanto contra España como contra Italia, aprovechando un territorio que había pertenecido a la corona hispánica aproximadamente veinte años antes.
Al año siguiente:
En primavera, una flota de unas 140 naves turcas con 3.000 jenízaros, numerosos zapadores y varios miles más de soldados, financiada generosamente por Francia, partió de Estambul con la misión de atacar las costas españolas. Menorca, en concreto, que ya había sido asaltada en la zona de Mahón unos años antes, era el objetivo. La ciudad, con sus cañones escupiendo proyectiles desde el castillo de San Felipe, resistió la lluvia de artillería otomana e hizo cambiar los planes del joven almirante Pialí Bajá. Bordeando la isla, centraron la ofensiva sobre Ciutadella, la capital, que a pesar de ser la sede del gobierno estaba mucho peor defendida (Barreira, 2021).
Dragut ocupa a Menorca
Las tropas comandadas por Dragut lograron eliminar la capital de dicha isla. La población local, bajo el liderazgo del regente gobernador Bartomeu Arguimbau y del capitán Miguel Negrete, no logró resistir los ataques de las fuerzas turcas, que finalizaron el 9 de julio de 1558.
Estos dirigentes «habían sido encerrados en la Torre Gálata» (Barreira, 2021). Juan Carlos Losada señaló que los cautivos fueron 3452, y en la historia de Menorca se calificó como el año de la desgracia.
En lo sucesivo:
Más desastrosa todavía, a juicio del historiador, fue la campaña y batalla de Los Gelves, una isla situada en las puertas marítimas de Túnez, entre 1560 y 1561. La flota cristiana, formada principalmente por españoles, italianos y alemanes, perdió 47 naves con todas sus tripulaciones y soldados. En total, se calcula que las bajas fueron de unos 8.000 hombres entre muertos, heridos y capturados (Barreira, 2021).
Hürrem instiga para que Solimán enfrente a Mustafá y a Bayecit
Describió Losada que:
El impacto en España fue, otra vez, brutal. Nada parecía detener a los turcos. Incluso se estuvo a punto de abandonar Orán ante el miedo a una avalancha imparable de los otomanos y sus aliados y la psicosis colectiva que prendió en todas las fuerzas españolas destinadas en África (Losada, 2021).
La exitosa ola otomana en el Mediterráneo contrastaba con lo que ocurría en la familia del sultán Solimán el Magnífico. De Bunes Ibarra describió:
La favorita de Solimán, Hürrem Sultana, intriga, dentro del harén, y por medio del gran visir Rüstem Pachá, para asegurar la sucesión a la cabeza del Imperio de su hijo Selim. El que había sido designado por Solimán era Mustafá, de otra madre, por lo que se urde un supuesto complot organizado por el heredero para acabar con la vida del sultán. Esta intriga llega a oídos de Solimán, que recibe la noticia con enorme disgusto, por lo que manda asesinar a su hijo una vez que la expedición ha partido hacia el este de Anatolia. El destino favorece las ambiciones de Hürrem, ya que otro hijo de Solimán, Cihangir, muere en Alepo unas semanas más tarde. Ya solo quedan dos pretendientes directos: Selim y su hermano carnal Bayecit. Este último, temiendo que será mandado asesinar por su padre, ya que conoce la predilección de su madre por su hermano, se rebela contra el sultán. El visir Sokollu Mehmet Pachá es el encargado de enfrentarse con el sublevado, al que derrota en las cercanías de Konya.
#SultanSoliman #Dragut #Menorca #Tunez #Hurrem
