He mantenido en el tiempo nuestra confianza en la encuesta Gallup. En el esperado anuncio de su publicación este martes 7 no hay razones para cambiar nuestra firme posición sobre ese estudio, y cualquiera que fuere el posicionamiento del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) sus militantes debemos tomarlo como un análisis clínico para tomar las acertadas medidas que deberán adoptarse porque quien no asuma la realidad nunca podrá superarse.
Detrás de la verdad debe estar cualquiera que encabece un grupo humano. Ser dirigente es una posición muy delicada, y más en el PLD, que fue estructurado desde su origen como una organización de dirección colectiva, lo que contrasta con nuestra composición social de la cual es predominante una capa, llamada pequeña burguesía, cuyo modus operandi es el individualismo, y aunque haya una decisión corporativa ser dirigente nos podría llevar a una actitud contraria al sentir de la mayoría por las aprehensiones y las malquerencias.
Debemos tener neuroplasticidad
Debemos tener neuroplasticidad. En política no hay amigos ni enemigos permanentes, en consecuencia, las alianzas políticas se asumen; no se pueden llevar poniéndonos un pañuelo en la nariz, y menos una coalición que proyecta un rango de aceptación entre el 49 y el 52 por ciento del electorado.
Este debe ser impactado en febrero próximo. La Alianza Opositora Rescate RD debe dar un golpe de bolsón en las elecciones municipales, principalmente en Santo Domingo, Santiago, el Distrito Nacional y San Cristóbal, que sumadas representan el 51,90 por ciento de quienes votan en el país.
Un triunfo en esas plazas se proyectará en mayo. Previamente, entonces, debemos adoptar la actitud de ganar-ganar, y deponer el comportamiento de que las aspiraciones individuales boicoteen la reconquista del poder.
No hay mayo sin febrero
Iremos al gobierno si desempeñamos un exitoso papel en las próximas elecciones de febrero. Todo el mundo reconoce la excelente aceptación que tienen los compañeros Luis Alberto Tejeda, Víctor Fadul, Domingo Contreras y Nelson Guillén, pero no podrá ser de gratis, debería ser en un dando y dando si queremos generar la confianza necesaria para alzarnos con el triunfo en las elecciones presidenciales y congresuales.
Nuestro pasado reciente debe observar que hay heridas que no han cicatrizado. Revisemos el Pacto de Juan Dolio, los candados constitucionales, la intención de modificar la Carta Magna; saquemos las experiencias, que nos dicen que la alianza no puede ser de «boca». Deberá ser con un certificado depositado hasta que en el tiempo demostremos que lo que dijimos lo hacemos.
La doctrina de que en política se hace lo que conviene es perversa. Eso era un comportamiento decimonónico, propio de una sociedad llena de iletrados aislados, pero hoy en día, si hay algo que abunda es la conectividad, y ya las palabras no se las lleva el viento, sino que queda almacenada en un post o en un tuit.
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Excelente artículo sin desperdicios que quienes militamos el el Partido de la Liberación Dominicana debemos analizar pensando siempre que los intereses de la mayoría estarán siempre por encima de los interese individuales.