El papa Sixto IV, sucesor de Paulo II, emitió en diciembre de 1471 la bula que autorizó el matrimonio entre los primos segundos Felipe de Aragón e Isabel de Castilla. Posteriormente, designó al cardenal Rodrigo de Borja como nuncio en Valencia. Tras el fallecimiento de Enrique IV el 11 de diciembre de 1474, la infanta de Castilla fue proclamada reina en Segovia dos días después, mientras que Juana la Beltraneja recibió el respaldo de Portugal y Francia para reivindicar sus derechos al trono.
Estas proclamaciones generaron que el ejército portugués invadiera a Castilla el 10 de mayo de 1475. En ese mes hubo una ceremonia de pacto nupcial entre Alfonso V y Juana, quien tenía 13 años, «En los primeros meses de la campaña, los portugueses se apoderan de parte de Extremadura y de Galicia, ocupan Toro y, durante algunos días, Zamora» (Jiménez & Muñoz, 2015).
Los territorios ocupados por Portugal fueron restituidos por el matrimonio entre Isabel y Fernando. El rey portugués Alfonso V no obtuvo el respaldo francés que se le había asegurado.
Cristóbal Colón se queda en Portugal
El 13 de agosto, la flota genovesa en la que viajaba Cristóbal Colón naufragó en el cabo portugués de San Vicente, como consecuencia de un ataque perpetrado por corsarios franceses bajo el mando de Guillaume de Casanove. Colón logró sobrevivir y llegar a Lagos, en la costa sur de Portugal.
En Lagos, Colón se dedicó a la cartografía y participó en actividades comerciales. Contrajo matrimonio con Felipa Moniz Perestrello; colaboró con la Casa Centurione, y llevó a cabo viajes a diversas regiones, incluyendo Madeira, Inglaterra, Islandia y Guinea, esta última bajo dominio portugués. Asimismo, estableció contacto con el cartógrafo florentino Paolo dal Pozzo Toscanelli.
María Jiménez y Antonio Muñoz escribieron que «En febrero de 1479, don Fernando, que desde hace algunas semanas es ya rey de Aragón por muerte de su padre, derrota a los últimos partidarios de doña Juana en las inmediaciones de Mérida (batalla de Albuera)»(Jiménez & Muñoz, 2015). En Portugal, la reina consorte, La Beltraneja, desistió de sus pretensiones de ser monarca de Castilla. En consecuencia, se firmó el 4 de setiembre de 1479 la Paz de Alcáçovas-Toledo, y se recluyó sin título alguno en un convento en Coímbra.
El acuerdo transfirió la soberanía de las Islas Canarias al Reino de Castilla-Aragón. Los monarcas renunciaron a toda reivindicación sobre territorios portugueses, y se estableció que Isabel, hija de los reyes hispánicos, contrajera matrimonio con el heredero al trono de Portugal; sin embargo, este enlace no se concretó debido al fallecimiento del príncipe.
¿De qué murió Mehmed II?
Un año y medio más tarde y en el Mediterráneo oriental, el sultán otomano Mehmed II sufrió una enfermedad caracterizada por dolores abdominales, vómitos y fiebre, síntomas que permiten inferir una posible infección bacteriana o envenenamiento. El sultán falleció a los 49 años en Gebze, el 3 de mayo de 1481.
Acusados de envenenamiento están los pachás Yakub y Karamanlı Mehmed. El primero era su médico personal, Yusa Bayramoglu escribió que “Despite all the research, the mystery surrounding Fatih’s death has not yet been solved. It is a strong possibility that the Venetians, who had made countless assassination attempts against Mehmed II before, played a role in Fatih’s death” (Bayramoglu, 2025).
Es decir:
A pesar de toda la investigación, el misterio que rodea la muerte de Fatih aún no se ha resuelto. Es muy posible que los venecianos, que habían realizado innumerables intentos de asesinato contra Mehmed II antes, jugaran un papel en la muerte de Fatih.
