En esta ocasión voy a hablar en primera persona porque me referiré a una decisión personal y una invitación a los compañeros de más compromiso político por lo numeroso de los años que le han dedicado a esta organización y a otros que, aunque de reciente ingreso son compañeros que al parecer han venido al mundo con una acentuada vocación por la política, actividad vituperada por muchos, pero la única llamada a contribuir a la solución de los problemas nacionales. La política es la única disciplina que da solución general a problemas generales.
Para las elecciones de febrero faltan algo más de 9 meses, o sea tenemos esas elecciones encima. Así las cosas, tenemos muchas tareas por hacer.
Nos parece que el grueso de los compañeros no ha hecho conciencia de que realmente el PLD puede ganar las próximas elecciones si hace las cosas que debe de hacer. En otros términos: hay las condiciones objetivas para que el PLD gane las próximas elecciones. Pero al parecer lo que nos falta a nosotros son las condiciones subjetivas, consistentes en que los compañeros CREAMOS EN que podemos realmente ganar esas elecciones.
En ese contexto, nuestra conclusión personal ha sido hacer un alto en nuestra vida profesional y familiar para dedicarnos fundamentalmente a la actividad política, por todas las cosas trascendentales que hay en juego para el Partido y el país en las próximas elecciones. Esto significa que nos dedicaremos en estos 13 o 14 meses al quehacer partidario, y como sé que este tipo de cosas resultan increíbles para algunos incurriré en la indelicadeza de referirme a un caso de los cinco o seis que podría mencionar. En los últimos meses hemos rechazado algunos trabajos porque estamos inmersos en cosas personales de tipo político y del Partido y uno de esos trabajos me lo propuso Elpidio Báez consistente en la edición de un libro que él tiene en preparación, al que dimos una lectura que nos convenció de que es un buen material que debe publicarse, pero que debe previamente ser puesto en manos de un buen editor por sus complejidades precisamente editoriales. En ese momento estábamos involucrados en trabajos intelectuales propios, en la validación de comités de base y del intermedio y declinamos el ofrecimiento de Elpidio. Así hemos declinado otros. Hemos preferido dejar de percibir ingresos para disponer de más tiempo para el Partido y actividades intelectuales también políticas. Aunque estamos cerrando todos los meses en rojo y tenemos que arañar nuestros magros ahorros para completar consideramos que en estos 13 o 14 meses no nos moriremos de hambre. Y creemos que al final no nos lamentaremos de haber procedido de este modo. De lo que sí podríamos lamentarnos es de las cosas que no hagamos pudiendo haberlas hecho, y con el peso de ese remordimiento no queremos cargar.
Podemos hablar de manera franca a nuestros compañeros porque contamos con la ventaja de que no tenemos ninguna aspiración y, por ende, nadie puede acusarnos de decir estas cosas porque procuremos caerle simpático a alguien por su voto. No somos ni seremos candidatos. Simplemente somos un dirigente político que se siente comprometido con la causa de su organización y entiende que está en una hora decisiva para la existencia de esta y para el bienestar de su país.
Entonces, en esas condiciones nos sentimos en el deber de solicitar a los compañeros NO QUE renuncien a su trabajo, NO QUE dejen la carrera que estén cursando, NO QUE abandonen el negocio que hayan emprendido, pues pedirles eso sería un abuso; lo que voy a pedirles es que hagan conciencia del poco tiempo del que disponemos para hacer el trabajo que debemos hacer, y que cumplidos los compromisos que se desprenden de las actividades mencionadas, el tiempo del que dispongan se lo dediquen sin regateo al Partido.
Hay que hacer conciencia de que no disponemos de las condiciones para que lo que NO se haga en el momento en que debe ser hecho se haga en otra ocasión. Eso hubiera sido posible hacer dos o tres años; con menos de 10 meses para unas elecciones municipales no tenemos tiempo para postergar nada, y es demasiado lo que hay en juego.
Entonces, a los compañeros sensibles por el tiempo que le han dedicado al Partido, por la madurez política que han alcanzado y por el compromiso que se desprende de todo esto los invitamos a ponerse «en modo PLD». Juan Bosch, nuestro líder histórico, dijo que al hombre no solo se le debe juzgar por lo que hizo sino también por aquello que no hizo debiéndolo haber hecho.
Compañeros y compañeras, este es un asunto de conciencia que debe resolver cada quien. Yo solo lo presento y me declaro con toda sinceridad incompetente para juzgar a nadie por la decisión que adopte. Simplemente los invito a que analicemos nuestras posibilidades de realización partidaria y sin regatearle nada al Partido, en la medida de nuestras posibilidades cumplamos con nuestro compromiso. En fin de cuentas nadie está obligado a hacer lo imposible. A lo que sí estamos obligados, por lo menos moralmente, es a hacer lo que estamos en condiciones de hacer, sobre todo cuando se trata de un bien mayor como lo es el de nuestra organización y el de nuestro pueblo.
11 de mayo de 2023

Muy bueno, me recordó el periodo 88 – 90, estaba en juego el ganar la elecciones para que el INMENSO, fuera nuestro presidente… Pues en ese periodo,
principalmente los compañ@s estudiantes, hicieron pausas y otros tomaron menos materias, y los que trabajábamos, nos enfermabamos, poníamos excusa, o nos inventabamos cualquier excusa, para poder cumplir con la estrategia de llegar al Poder, lo logramos al ganar pero no pudimos gobernar.
Ahora son otros tiempos.