Quienes explotan la ignorancia pueden producir una guerra. Jacob Soll, catedrático de filosofía, escribió:
En la década de los 90 del siglo XIX, plutócratas como William Randolph Hearst y su Morning Journal usaron la exageración para encender la mecha de la guerra hispano-americana. Cuando el corresponsal de Hearst en La Habana comunicó que no habría guerra, Hearst […] respondió como es bien conocido «Dadme las fotos, yo os daré la guerra». Hearst publicó dibujos falseados de oficiales cubanos cacheando mujeres americanas semidesnudas: y consiguió su guerra.
¿Cómo se fabrica una posverdad?
Si la falsedad procede de un aliado, entonces la propaganda, es más creíble. Hay un método para esta modalidad que consiste en plantear una idea extravagante; luego se oculta las evidencias; se toma una idea de un aliado del «manipulado»; se desprestigia a la prensa sobre el tema, y, no hay de otra, que caer en sesgo de confirmación, que es la tendencia de los sujetos a buscar las fuentes que van con su forma de pensar, y es de esta manera que se construye una posverdad, gracias al «razonamiento motivado» como mecanismo sicológico de defensa que protege el yo.
La falsedad es olfateada por quienes tienen pensamiento crítico. Si bien es cierto que una gran proporción de persona es manipulada, también lo es que un importante segmento de la población desconfía de cualquier información, y, por esto, se ha pretendido que los gigantes digitales, como Google y Facebook se conviertan en sensores de las noticias falsas, entendiendo que en el presente año hubo un sondeo de Hubspot que arrojó que el 51 por ciento de quien compra algo busca información en Google, y agréguese que el 94 por ciento de las búsquedas en internet son por vía de Jumpshot, subsidiaria de Google, y ese mismo porcentaje es la difusión de los mercadólogos por redes sociales.
«El hijo bastardo del fundamentalismo cristiano»
De ellas, Facebook tenía en 2020 2,6 millardos que estaban activos como usuarias y usuarios. Dos tercios de los adultos estadunidenses lo usaban en 2018; el 43 por ciento recibía en ese año la noticia por esta vía, y 80 millones de empresas utilizaban la herramienta gratuita de esa red social. ¿Google y Facebook tendrán éxito como sensores de las noticias falsas?
Estas dudas sobre la verdad y la objetividad le permitieron al negacionismo científico de derechas emplear los métodos de la izquierda, según la escritora estadunidense Judith Warner. Su compatriota filósofo Robert T. Pennock señala que «el creacionismo del diseño inteligente es el hijo bastardo del fundamentalismo cristiano y el posmodernismo»
