Providencia Matos, miembro del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), explicó este lunes 25 que se inició en la actividad política desde los 10 años a través de la poesía coreada y el teatro llevando denuncias sociales. La afirmación la produjo en el espacio televisivo Diálogos con Joaquín Alberto Ramírez, que se produce en el colectivo de medios alternativos Redsocialcodi por medio de La Interactiva TV.
Matos, quien, además, es subsecretaria de Enlaces y Comunicación Interna del PLD, señaló que la participación en las actividades artísticas de compromiso social desde la juventud fortalece el espíritu revolucionario y ayuda a identificar la problemática social. Dijo estar dispuesta a ir donde fuere necesario sin importar la bandería política de quien necesite un servicio que le corresponde por derecho.
La dirigente peledeísta señaló que ingresó al PLD en 1975. En aquel entonces, fue dirigente del Movimiento Popular Dominicano, pero leyendo la novela El oro y la paz de Juan Bosch se dio cuenta por los planteamientos del escritor en ese libro que su conducta había sido calumniada, y no era la figura distorsionada que le presentaron por antagonismos políticos.
Providencia destacó su admiración al expresidente Bosch. En momentos que le correspondió ser parte del cuerpo de orden en las actividades peledeístas prefería vigilar celosamente al fundador del PLD que acercársele a saludarle.
La miembro del Comité Central peledeísta subrayó que acudió a resolver problemas sociales en los distintos gobiernos. Indicó que en las administraciones peledeístas gestionó la solidaridad con las comunidades y los más necesitados, pero nunca procuró algún beneficio personal.
Matos recuerda que tuvo la oportunidad de ver al líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, en una actividad en Cuba organizada por la Federación de Mujeres Cubanas. Señala que tanto Bosch como Castro han sido sus «amores imposibles» por la gran admiración que les profesa a ambos.
Sobre Fidel tuvo de nuevo la oportunidad de contactarlo en la recepción que se le brindó en el Palacio Nacional de República Dominicana con motivo de la reapertura de las relaciones diplomáticas entre los dos Estados. En la ocasión, el líder de la Revolución le dijo en términos de chanza «¡Oh, pero habla!» porque en el encuentro de La Habana enmudeció por el respeto a Fidel.
Bosch y Fidel, señala Providencia, representan la dignidad latinoamericana. Dice aún cuando se han ido, los sigue amando porque han dejado un legado con honestidad, con responsabilidad y con compromiso.

Cuba y República Dominicana son dos laboratorios que les ha tocado llevar la cruz de la dignidad latinoamericana (NAA)