Ante tantas noticias falsas en las redes sociales, la comunicadora Brooke Binkowski recomienda que se deben inundar los medios de verdad. Ella plantea puntualmente que se pierde el preciado tiempo en tratar en aclarar la falsedad; por el contrario, ella bien recomienda que «La respuesta es inundar el espacio con noticias reales. Y de esta manera, la gente continuará buscando información, y encontrarán información examinada, matizada, contextualizada y profunda.»
Con la información que procede de nuestros partidarios debemos ser más escépticos. Dos importantes sesgos suceden con quien simpatiza por una causa: el cognitivo y el de confirmación, por ellos nos creemos absolutos propietarios de la verdad y de la razón hasta llegar a un extremo fundamentalista, que solo nuestra fuente es veraz, cuando, en realidad, es un punto de vista y una verdad incompleta, pero, por el otro lado, solo buscamos las informaciones que no nos causen disonancia cognitiva; procuramos una paz mental con las informaciones que nos agradan nada más.
A modo de ejemplo, quien simpatiza por una candidatura solo ve su lado positivo. Solo consulta las fuentes que tienen buenas referencias de esa candidatura, por tanto, cuando recibimos una información de alguien que hace causa común con nosotros debemos tener presente esos dos sesgos que nos distorsionarían la realidad.
«¡Aprendamos a desconfiar!»
Para buscar la verdad debemos incentivar el pensamiento crítico. Hay que desempolvar el consejo del expresidente Juan Bosch, quien tituló dos artículos con la afirmación «¡Aprendamos a desconfiar!», y dar los pasos precisos que nos llevan a esta interesante forma de pensar.
Antes eran cinco pasos. Actualmente el pensamiento lleva ocho, pero no descarten que en el transcurrir del tiempo aumente porque así es la dialéctica filosófica: nada permanece estático, por tanto, la verdad será relativa porque muta temporalmente.
El primer paso es el conocimiento del caso. Le sigue la comprensión, la aplicación, el análisis y la síntesis; luego se le agregó la toma de acción, la mente abierta sin prejuicios, y, hasta ahora, saber comunicar las medidas con las evidencias y las alternativas que se pueden tomar.
La investigación periodística
La investigación periodística nos conduce a la verdad. Ante un caso, lo primero que debemos observar son los valores de legitimidad, es decir, ¿Qué dice la normativa de las atribuciones y facultades de una persona o de una institución?
Se debe buscar cualquier investigación anterior sobre el caso. Todo esto nos lleva a la comprensión: quiénes, cuándo, dónde, por qué y para qué de la problemática; así se sabrá a quién acudir en la indagatoria; paralelamente se procura la consistencia de las pruebas y la autenticidad de la documentación.
En esta etapa sí se debe tener suposiciones. Aún así, estas creencias deben ser validadas por la comprobación de los interrogatorios y de las documentaciones.
