Joaquín Alberto Ramírez dijo este lunes 12 que la única forma de resolver la crisis política peruana es con el triunfo de una revolución armada. Sin embargo, señaló que está de acuerdo con el vaticinio del filósofo coreanogermánico Byung-chul Han en cuanto a que la aplicación del neoliberalismo en la globalización ha impedido que surjan esas insurrecciones.
En Perú, afirmó Roberto Núñez, coproductor del espacio que se transmite cada lunes al mediodía, que el expresidente Pedro Castillo se confundió creyendo que contaba con el favor del Congreso de su país. Roberto comentó que el parlamento peruano entendió que el expresidente Castillo no iba bien, y al este percatarse decidió disolverlo y decretar un toque de queda. Núñez dijo que a partir de ahí se destapó la caja de Pandora. Señaló que esto conllevó a prisión a Castillo, y la profundidad de la crisis peruana a opacado lo que acontece en Argentina.
Las declaraciones de ambos fueron expuestas en Diálogos con Joaquín Alberto, espacio televisivo que se transmite por la Interactiva TV, el canal YouTube de RedSocialCodi.com y varias estaciones nacionales y del exterior. En cuanto a la condena a la vicepresidenta argentina Cristina Fernández, Joaquín Alberto expresó que la pieza jurídica queda en suspenso por el fuero por la investidura de Fernández.
La Navidad es una falsa celebración
Ramírez, en otro orden, aclaró que la Navidad es una celebración falsa. Explicó que cuando el imperio romano asumió el cristianismo impuso la celebración del nacimiento de Jesús cuando en esa fecha se festejaba las saturnales.
Ante las dudas de si el expresidente Juan Bosch creía en el cristianismo, Joaquín Alberto, indicó que el escritor recomendó leer su Cuento de Navidad para que la gente sacara sus propias conclusiones. Las dudas surgieron, puntualizó Ramírez, cuando el equipo de campaña del expresidente Jacobo Majluta editó malintencionadamente una declaración de Bosch en un video.
El ministerio público complace el morbo popular
El expresidente Majluta tuvo contradicciones con el entonces presidente Salvador Jorge Blanco, enfatizó Joaquín Alberto. Subrayó que el presidente Jorge Blanco también tuvo diferencias con el presidente Antonio Guzmán, y este junto al expresidente Balaguer acordaron en la crisis electoral de 1978 despojar al Partido Revolucionario Dominicano del dominio del Senado para garantizar que la justicia no persiguiera al expresidente Balaguer, pero, de paso, el presidente Guzmán no tendría en la Presidencia del Senado a Jorge Blanco. La justicia dominicana de hoy, resaltó Ramírez, quiere complacer el morbo popular con la calificación de casos complejos para solicitar medidas de coerción de año y medio.
