Siria e Irak tenían dos preocupaciones comunes: el estancamiento del proceso de paz entre el nuevo gobierno de Bibi Netanyahu y la Organización para la Liberación de Palestina, por un lado, y el acercamiento militar entre Israel y Turquía por el otro.
Aunque había intereses comunes, la visita del viceprimer ministro y ministro de Relaciones Exteriores iraquí Tarek Aziz fue limitada. Conversó los días 21 y 22 de noviembre de 1997 con el vicepresidente y el ministro de Relaciones Exteriores sirios Abdul Halim Jadam y Faruk al Shara, respectivamente, pero no con el presidente Hafez al Asad dando señales de un restablecimiento lento de las relaciones iniciando por lo económico, mas había que esperar una mejoría en lo político tomando en consideración que Siria fue aliada de la coalición occidental que combatió a Irak, y había una parte de los Estados árabes que mantenían su distancia con el régimen de Sadam Huseín.
Jordania fue el último destino de la gira de Aziz. Llegó dos días después, recibido por el rey Huseín, al cual le explicó las diferencias con respecto a los inspectores de la Unscom, de la amenaza de ataque occidental a Irak y el reforzamiento de los lazos iracojordanos.
El rey Huseín rechazó un posible ataque occidental a Irak. No obstante, le sugirió al viceprimer ministro Aziz que su gobierno llegase a un entendido con el organismo especializado de las Naciones Unidas (ONU).
La Unscom no pudo continuar sus trabajos el 13 de enero de 1998. Las autoridades iraquíes habían definido ocho zonas como áreas «presidenciales», por tanto, interpretaban que inspeccionar en esos lugares era espionaje y lastimaba la soberanía de Irak.
Para el gobierno iraquí la inspección no incluía todo el territorio. Para la Unscom no había límites para observar lo que provocó que su presidente, el australiano Richard Butler, visitara a Bagdad seis días después.
Butler tuvo que retornar a Nueva York sin ningún avance. Los gobiernos de Estados Unidos y de Reino Unido se prepararon para una respuesta militar, pero los otros tres miembros permanentes del Consejo de Seguridad: Francia, Rusia y China tuvieron una postura más moderada, y el secretario general de la ONU, Kofi Annan, llegó a Bagdad el 20 de febrero para encontrar un entendimiento entre las partes.
Hubo una solución. El secretario general Annan firmó tres días más tarde con el viceprimer ministro Aziz un memorando de entendimiento en que se nombraría un grupo especial, compuesto por diplomáticos de alto rango en consulta con el presidente de la comisión Butler con modalidades específicas para la inspección en las áreas «presidenciales».
Pese al acuerdo se aumentó la tensión, interpretada por actores yihadistas como expansionismo occidental. Ese mismo día, Osama bin Laden y Aiman al Zawahiri firmaron la fatua del Frente Islámico Mundial para la guerra contra los judíos y los cruzados.
#Aziz #Irak #ONU #Unscom #Butler