La declaración de principios de una institución es su norte. Es el documento que prestablece cual será el comportamiento ante distintas circunstancias, en el caso del Partido de la Liberación Dominicana, la declaración de principios orienta a las y a los peledeístas, no importa si fuere presidente de la república o el miembro más recientemente ingresado a la organización, qué hacer ante la independencia del país, el medio ambiente, el desarrollo socioeconómico, la democracia, el estado de derechos, la educación, la cultura, el crimen organizado, el narcotráfico, la corrupción, la impunidad y la solidaridad con los hermanos pueblos de Nuestra América, como diría José Martí.
Todos estos valores constituyen la ética peledeísta. La defensa de ese código ético debe ser la labor de la recién formada Comisión de Formación en Valores; no hay que crear nuevos principios ni valores porque volvemos a recordar que la máxima autoridad peledeísta no es el presidente ni el secretario general ni la comisión, sino el congreso, que se reúne cada cuatro años, y modifica el documento de la Declaración de Principios.
Hay un materialismo bueno y un «materialismo» malo
Cuando la Comisión de Formación en Valores fue presentada escuchamos a un orador condenar el materialismo. Si se trata del «materialismo» como el fin desmedido de enriquecerse a como dé lugar, nosotros también deploramos esa actitud, pero debemos expresarnos con propiedad: desde el punto de vista filosófico hay dos vías de concebir el universo, una es científica, analítica y crítica; otra es de la superstición, de la intuición y de la creencia, por tanto, la científica es llamada materialista y la segunda es idealista; nuestro ideólogo y fundador, Juan Bosch, nos enseñó a tener una concepción científica, en consecuencia, materialista, y este materialismo no se parece en nada al otro «materialismo».
El materialismo dialéctico es ético. La dialéctica materialista es cónsona con los valores de soberanía, de protección ecológica, de desarrollo socioeconómico, de justicia, de democracia y de la solidaridad internacionalista que se encuentran plasmados en la declaración peledeísta, y, contrario a lo que ha dicho Nicolás Maquiavelo, la política debe ser guiada por la ética.
La ética nace antes de Jesús
Los principios y valores no nos acercan a la religión. Lamentablemente muchos no saben que antes del nacimiento de Jesús muchos pensadores griegos y chinos se referían a los valores morales, tales como Pitágoras, Sócrates, Platón, Aristóteles, Epicuro, Zenón de Citio, Confucio, Laozi, Mozi y Mencio. El más cercano en tiempo fue Zenón, creador del estoicismo, y había muerto 262 años antes del nacimiento de Jesús.
Cuando el nazareno dijo «Si quieres ser perfecto, ve, vende lo que tienes, y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo, y ven y sígueme.» (Mateo 19:21), ya Zengzé recordaba que Confucio había dicho quinientos años antes que: «Las riquezas, solo pueden dar lugar a la perversión de los sentimientos del pueblo, el cual también valorará únicamente las riquezas y se entregará sin freno al robo y al saqueo». (Ta-Hio 10:7).

Muy exquisito, seria bueno hacer un debate sobre el tema, porque la dirección del PLD se olvida de los acuerdos del Congreso, sea cual sea el año o el número o nombre del congreso desde el año 2000 a la fecha y solo sigue su instinto o deseo de algunos líderes y dirigentes. ¿La Declaración de Principios? ¿Con qué se come eso? Preguntarán ellos