El presidente Luis Abinader habla del respeto a la constitución y a las leyes con referencia a la migración irregular. Si es así se deben sacar del país a haitianos y a venezolanos, de estos últimos hay cuarenta y seis mil en el país, de los cuales se les ha vencido su permanencia en el país; vamos a buscarlos a todos en camiones y a encerrarlos. Si lo hacen, la reacción será de otra manera.
Quiero evitar algo. A veces lo he dicho por chat de wasap, y no me han puesto atención: se llama cadena esquismogenética; esa palabrita se les va a parecer algo rara, pero quiere decir que nosotros, en cierta medida como padres o como madre les hemos dicho a nuestros hijos cuando están en la escuela: «¡No te dejes dar!»
Entonces cuando se manda al niño a que no se deje dar desde que el amiguito le da él le devuelve el golpe. Nosotros azuzando que viene una fusión, de que la patria está en peligro nos pasan reacciones como las que vimos con el caso de un familiar de Soto Jiménez.
Por una persona pagaron cinco familias
Ese familiar y dos personas más fueron asesinados por supuestamente un haitiano, pero la gente incendió cinco casuchas donde vivían haitianos. ¿Por qué van a pagar los migrantes por problemas que causó una persona?
Pienso en los compañeros que están en España. Si un dominicano allá comete una violación a la ley por qué el migrante dominicano, que está tranquilo, tiene que pagar las consecuencias.
Porque comenzamos a decir los. Generalizamos: los haitianos, los dominicanos, cuando son particularidades que se dan.
Quiero evitar que lleguemos al fanatismo
Mi conclusión es que estoy de acuerdo perfectamente que se respeten las leyes migratorias. Todo aquel que está de manera irregular en el país tiene que ser devuelto a su lugar de origen en orden y sin maltrato.
Creer que hay un plan o que viene una fusión o que hay una invasión pacífica, no. Ya eso es meter cuco. Ese discurso llama al sentimiento.
Cuando se está en la parte emocional no se razona. Quiero evitar a que lleguemos a un fanatismo, y hay gente que entiende que el patriotismo está en la medida que uno es mayor enemigo de Haití, lo cual no considero eso.
Del lado haitiano existe la misma situación. Estuve presente hace mucho tiempo en una exposición que tuvo Leonel Fernández, y después él lo dijo recientemente, de un grupo que estaba dispuesto a causar un problema serio (Leonel tuvo que salir corriendo) de azuzar el sentimiento antidominicano. Allá hay dos tres cabezas calientes.
