En el enfrentamiento de Harbiya, Gualterio IV y Hugo IV de Borgoña también huyeron. Enrique de Bar y Amaury de Montfort resistieron. Este último:
Vio un empinado pasaje entre dos dunas donde pensó que podía refugiarse de los arqueros enemigos. Lanzó su caballería al pasaje defendido por la infantería egipcia. La caballería cortó a la mayor parte de la infantería, pero al otro extremo del paso la caballería egipcia los estaba esperando. La caballería egipcia luego realizó una maniobra clásica. Huyeron, con los caballeros francos en plena persecución. Entonces los egipcios bloquearon el paso con su infantería, y su caballería se dio la vuelta y cargó contra los caballeros (Fuerza de Defensa de la República Argentina, 2019).
¿Qué pasó con Gualterio IV?
Esta confrontación fue conocida como la batalla de la Forbie con un costo de más de cinco mil vidas cristianas. En el blog de la Fuerza de Defensa de la República Argentina refiere que luego del enfrentamiento:
El rey de Navarra llegó a Ascalon y se encontró con Gauthier [Gualterio o Walter] de Brienne y el duque de Borgoña, rápidamente se dio cuenta de que todo había sucedido como pensaba que podía ocurrir, un desastre totalmente insensato y totalmente explicable (Fuerza de Defensa de la República Argentina, 2019).
Otras fuentes señalan que Gualterio IV fue apresado. Las intenciones de recuperar a Jerusalén surgieron nuevamente en diciembre de 1244 con las pretensiones del rey de Francia Luis IX sin haber sido autorizado por Inocencio IV, quien era el papa después de la muerte de Gregorio IX, ocurrida tres años y cuatro meses anteriores.
La lucha entre Federico II e Inocencio IV
El 3 de enero de 1245 fue el concilio convocado por Inocencio IV. Se desarrolló en Lyon un semestre posterior porque la persecución del emperador Federico II hizo que el pontífice huyera de Roma, y en la agenda del evento estaba las excomulgaciones del soberano del Imperio Sacro Romano Germánico y de Sancho II, rey de Portugal, las cuales fueron dictadas en la tercera sesión de 17 de julio mediante la bula Ad apostolicae dignitatis apicem.
También se había proclamado la séptima cruzada. Se le otorgó el liderazgo a Luis IX mientras todavía un año después se mantenía la pugna entre Inocencio IV y Federico II cuando el pontífice le dio instrucciones al cardenal Odo para que Alemania no aceptara la dirección del emperador sacro.
El llamado de Inocencio IV a la séptima cruzada no cuajaba. Todavía en 1249 las fuerzas de Alfonso de Poitiers, hermano menor de Luis IX, no estaban preparadas, y escribió Tyerman que:
Incluso en el norte de Francia, en el año 1250, los hombres todavía se seguían enrolando. La leva para Tierra Santa se concentraba en el reino de Francia, Borgoña, Lorena y los Países Bajos entre el Meuse y el Rin. En otros lugares como en Inglaterra o Noruega, se reunían o se prometían pequeños contingentes. Sin embargo, la evangelización, y el modo en el que Luis la utilizaba para consolidar y ampliar su autoridad interna, demostraba que esta era una expedición francesa. (Tyerman, 2010, pág. 997)
#Caballeria #InocencioIV #LuisIX #Infanteria #GualterioDeBrienne
