1.- No pienses en todos los electores de tu mesa al mismo tiempo. Piensa, concéntrate, en el elector que debes trabajar hoy. En esto te pasa como con este comentario. Tú de entrada ves varios párrafos juntos con muchas letras, pero para poder entender lo que digo tienes que leer palabra por palabra. (Este símil ha sido tomado de «Tratado de la pintura» de Leonardo Da Vinci).
2.- Tu mejor aliado es la planificación; la improvisación es tu más grande enemigo.
3.- Un día que no trabajes tu colegio electoral es un día que le regala al adversario.
4.- Ve en un rechazo una prueba a tu fortaleza y una oportunidad para continuar en procura de la aceptación.
5.- Se consciente de que no estás solo en este trabajo. Siempre habrá un compañero que pueda ayudarte a localizar o a convencer a alguien.
6.- La Ley Electoral es tu Biblia, el Partido tu guía, tu brújula, y tu compañero tu báculo, tu apoyo.
7.- Recuerda que ninguna candidatura ha fracasado por exceso de votos sino por falta de ellos, así que hazte a la idea de que un voto más no hace daño.
8.- Trata al elector como una persona, nunca como una cosa, como un dato, como un número. Él también tiene necesidades, anhelos, deseos, temores, ansiedades, días malos y días buenos. Debes lograr que vea en ti un camino a su solución.
9.- Cuando conquistes a un elector hazle sentir que su decisión lo convierte en un afortunado, y de inmediato averigua si él conoce a alguien a quien quiera hacer sentir de ese modo.
10.- Ten siempre presente que el voto es el resultado de dos acciones sucesivas:
- Que el elector vaya a votar.
- Que efectivamente vote por tu candidato sin dañar la boleta en el intento.
20 de mayo de 2023
