La contradicción es consustancial a todo. A la hora de vestir usted mismo se encuentra en una contradicción: si se pone la corbata azul lisa o la roja estampada, y si es mujer, si utiliza una cartera clara o una oscura o si llevará su hijo a recrearse al zoológico o al jardín botánico.
Si sus decisiones les causan dudas. ¿Puede imaginarse cómo serían las decisiones en un conglomerado humano como un club, un partido político o un Estado? En los conglomerados humanos las decisiones, lógicamente, son más difíciles de tomar por las distintas procedencias de sus integrantes, por sus experiencias personales, por los traumas desde la niñez, por la formación o por las creencias, por tanto, Roger Fisher, William Ury y Bruce Patton formularon un método a finales de los años ’70 para lograr un acuerdo, que ha sido acuñado como el Método Harvard de Negociación.
Separar a las personas del problema
La metodología consiste en cuatro fundamentos y siete elementos. El primer elemento por considerar es separar a las personas del problema en cuestión, por ejemplo, cuando usted acusa a su contrincante de mentiroso en vez de señalar que lo que está expresando no es cierto agudiza el conflicto porque lesiona el ego de su interlocutor, y sobrepondrá las emociones a la inteligencia.
Identificar los intereses
Las partes en un conflicto tienden a disfrazar sus intereses. Evocan una causa justa, por ejemplo, las autoridades rusas alegan que han invadido a Ucrania por la solidaridad que tienen con las repúblicas de Luhansk y de Donetsk, que han sido sometidas a ataques militares durante ocho años, pero su interés es que Ucrania no se alíe con la Organización del Tratado del Atlántico Norte porque en territorio ucraniano pudiese colocarse misiles que llegarían a Moscú, la capital rusa, en cinco minutos. Quien negocia debe tener una resonancia magnética en sus ojos que le permita distinguir las posiciones de los intereses.
formular opciones de mutuo beneficio
Los intereses ya aclarados sirven para que las partes formulen opciones de mutuo beneficio. Este es el otro fundamento por lo que en la negociación debe haber una tormenta de ideas que permitan el surgimiento de múltiples opciones de solución sin juzgarlas para luego pasar a la etapa de selección, y estas debe procurar el ganar-ganar si tomamos el ejemplo concreto: ¿Cuáles son las opciones que pudieren satisfacer los intereses de Rusia (seguridad) con los de Ucrania (soberanía)?
Quien negocia debe tener un espíritu de empatía. Por tanto, se debe pensar en un documento explicativo dado por su contraparte a sus partidarios o seguidores, de manera que no se sienta humillada tras el acuerdo.
Valores de legitimidad
Para llegar a un entendimiento hay que tener valores de legitimidad. Esta frase «valores de legitimidad» que resulta extraña es simplemente las reglas que respetan un conglomerado humano: en los matrimonios y familias hay reglas internas; en los partidos hay estatutos; en un Estado está la constitución, y entre varios Estado están las normas básicas del derecho público internacional.
En una entrega próxima, Fortalecimiento Institucional continuará con los siete elementos del Método de Negociación de Harvard.
