Hay quienes dicen tu verdad y mi verdad. Filosóficamente eso es incorrecto porque desde el punto de vista del materialismo dialéctico la verdad no pertenece a nadie, sino que es la representación de la realidad objetiva, y este término significa que es independientemente de la existencia y del sentimiento del sujeto.
La persona percibe la verdad de manera indirecta. Ese es parte del problema porque si usted tiene una gafa azul lo que es amarillo lo ve verde, pero si es rojo lo observa naranja; si es rojo lo percibe morado, y figurativamente uno tiene muchas gafas de distintos colores y de diversos aumentos que impiden dar directamente con la verdad por nuestro género, por nuestra nacionalidad, por nuestras creencias e ideologías y por lo con que nos identificamos.
Nuestra cara oculta
A esas gafas nos aferramos. No queremos quitárnoslas porque es un mecanismo de defensa que protege al yo, y en estos tiempos de desarrollo de la tecnología de la información y la comunicación es peor porque las redes sociales se han convertido en una «cámara de eco».
Los gigantes digitales procuran que nos mantengamos el mayor tiempo posible con ellos. Por eso preparan algoritmos sobre la base de los «me gusta», de lo que compartimos y de lo que comentamos hasta terminar conociéndonos mejor que nuestros padres y nuestras parejas, y compañías, como la Cambridge Analytica, pudieron ser usadas en procesos electorales en Estados Unidos, y otras se utilizaron en el Brexit y en el plebiscito por la paz en Colombia con sorprendentes resultados porque nosotros, como la Luna, presentamos una sola cara, pero las redes sociales son capaces de identificar nuestra faz oculta.
Puedes eliminar una persona sin caer preso
¿Cómo lo hacen? Nos sirven lo que nos gusta. Permiten «eliminar» una persona que no nos agrada, lo que no puede ocurrir en la vida real porque tendría unas consecuencias penales, y esto permiten construir silos de información y nos envuelven en sus burbujas.
A partir de ahí somos víctimas de los cibercebos. Se borra la línea entre noticias y opinión, y sobre la base de nuestras creencias y percepciones se explota nuestra ignorancia.
Por eso una noticia falsa se difunde más que una verdadera. Debido a esto se pone en práctica hoy en día los postulados del ministro de la Ilustración Pública y Propaganda de Adolfo Hitler, Joseph Goebbels, cuando dijo: «la propaganda funciona mejor cuando aquellos que están siendo manipulados están seguros de que están actuando de acuerdo con su libre albedrío»

Luce interesante: lo leere con mas detenimiento antes de emitir una opinión