En el Partido de la Liberación Dominicana hemos contado, entre otros, con dos instrumentos para lograr la unidad interna, se trata de la unificación de criterios y el centralismo democrático. En esta ocasión nos referiremos al centralismo democrático porque viene llamando nuestra atención desde hace tiempo el ver cómo este instrumento se utiliza según la posición en la que cada quien se encuentre. Me explico. El centralismo democrático involucra dos categorías políticas: la centralización y la democracia, de modo que cuando quien se refiere a este instrumento es de posición jerárquica alta acentúa, DESTACA el primer aspecto del concepto, o sea el centralismo, la centralización. En este caso se hace énfasis en que lo dispuesto por los organismos superiores es de acatamiento inmediato por los inferiores, en que lo decidido por un organismo es de asunción sin demora por cada uno de sus miembros. Los peledeístas tenemos una expresión de nuestro agrado para referirnos a este asunto y es «lo general tumba lo particular».
Ahora bien, la situación es muy diferente cuando el que habla de centralismo democrático es de nivel jerárquico inferior. Este regularmente lo que destaca, lo que ACENTÚA es el segundo aspecto: la democracia, o sea la participación en la toma de decisiones.
Independientemente de lo diplomático que se procure ser y por más que se huya de las diferencias o contradicciones lo que acabamos de decir es un dato de la realidad con el que nos topamos a cada momento. Casi siempre nos encontramos con alguien que ACENTÚA, y hasta prioriza la centralización, y alguien que DESTACA y pone de relieve la democracia, la participación.
Aunque muchos no lo hayan notado uno de los aspectos que nos dañó la masificación del Partido sin control es el relativo a la limitación que le hemos venido dando al concepto político centralismo democrático, y lo decimos porque realmente este es un concepto mucho más rico de lo que muchos de nosotros podemos figurarnos.
El centralismo democrático no fue una creación del PLD. Los partidos de orientación ideológica marxista son sus creadores y quienes lo han desarrollado. Por ejemplo, Lenin escribió mucho sobre este concepto. Decía que era «libertad de decisión, unidad de acción». En el artículo «Sobre la unidad del partido» dijo que el centralismo democrático «implica una libertad universal y plena de crítica, siempre que esta no perturbe la unidad de una acción determinada, excluye toda crítica que perturbe o dificulte la unidad de una acción decidida por el Partido».
El centralismo democrático involucra la aplicación de varias condiciones, además del respeto de lo decidido por los organismos superiores en relación con los inferiores o la subordinación de la minoría a lo dispuesto por la mayoría de un organismo. El centralismo democrático implica también que lo decidido por la dirección del partido es vinculante para los organismos inferiores y para todos los miembros del Partido, sin importar dónde se hallen ni la posición que hayan asumido. Resulta obvio que todo esto se relaciona con el aspecto de la centralización. El de la democracia implica que los altos cargos del Partido se deciden por elección, en la que participan los miembros del Partido, y en la rendición de cuentas periódicas de los directivos y órganos superiores a los demás miembros y organismos inferiores.
Como podemos ver el centralismo democrático desborda el mero jefismo con que erróneamente lo asumen algunos.
#CentralismoDemocratico #Partido #Unidad #Democracia #Organismos
12 de marzo de 2025
