El presidente Hafez al Asad rivalizaba con el líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Yaser Arafat. El jefe de Estado sirio maniobraba por medio de un desprendimiento de la organización de vanguardia del pueblo palestino, que nucleaba Abu Nidal.
Nidal mantenía la línea de la cumbre de Jartum de los tres noes con relación a Israel. Sin embargo, para 1982 Arafat asumía la actitud negociadora que tuvo el presidente egipcio Anwar al Sadat.
Varios líderes seguidores de Arafat habían sido asesinados por el grupo de Nidal. Entre ellos, estuvieron Said Hamami y Alí Yasin, y en ese tiempo, la facción tenía como finalidad darle muerte al líder de la OLP.
Ese fue el objetivo tramado con la colaboración de la inteligencia siria cuando hubo la explosión de 1 de junio de 1982 del coche bomba en la calle Al Ma’mun frente a las oficinas de la OLP en Beirut. Arafat, quien despachaba a diario desde ahí, no estaba en ese momento, pero, al menos, treinta murieron y más de cien fueron heridos en ese atentado.
Matar a Arafat era un objetivo estratégico. George Russell escribió que:
Los seguidores de Abu Nidal han asesinado a representantes de la OLP en París, Londres y Kuwait. También han perpetrado ataques contra oficinas y personal de la OLP en Yugoslavia, Rumania y Polonia. En 1982, Arafat acusó a Abu Nidal de ser un mercenario del Mossad, el servicio de inteligencia israelí (Russell, 2005).
Asesinar a funcionarios de Estados Unidos, Reino Unido e Israel era un objetivo táctico. Así fue la decisión de última hora de atentar contra Shlomo Argov, embajador israelí en Londres a quien Huseín Ghasan Said le disparó a la cabeza.
Said se combinó con Marwan al Bana y con Nawaf al Rosan para este intento de homicidio. El grupo de Abu Nidal reivindicó la acción, y el gobierno israelí utilizó este acto de violenta como excusa para desplegar el día 6 la Operación Paz para Galilea con múltiples objetivos.
Uno de los propósitos era desarticular a la OLP. Llevarla a 40 kilómetros más al norte de la frontera entre Israel y Líbano; un segundo objetivo era expulsar a los militares sirios, quienes se encontraban en el lugar como fuerza de interposición, y un tercero era llevar al líder maronita Bachir Gemayel como presidente del país árabe para posteriormente establecer un acuerdo de paz.
Al sur del Líbano llegó un cuerpo del ejército israelí. Desde el valle de Beka, Israel derribó 80 aviones cazas sirios y le desarticuló la batería de misiles antiaéreos.
Los soldados sirios y la milicia de la OLP fueron acorralados en Beirut. A la capital libanesa se le cortó el servicio de agua potable y de energía eléctrica, y las tropas israelíes bombardearon zonas muy densamente pobladas causando miles de muertes en la población civil.
La calma volvió dos meses y dos semanas después. Philip Habib fue enviado por el gobierno de Ronald Reagan; logró un alto al fuego, y una división de militantes de la OLP fue protegida por una fuerza compuesta por Estados Unidos, Francia e Italia hasta llegar a Túnez.
#Arafat #Nidal #Israel #Said #Sirios