La intención de la superclase global inició en 1973. Esta fue descrita por el filósofo posanalista de Estados Unidos Richard McKay Rorty, quien dijo:
La realidad central de la globalización es que la situación económica de los ciudadanos de los Estados-nación está hoy más allá de control de las leyes de esos Estados […] Actualmente existe una superclase global que toma todas las grandes decisiones económicas y que las toma de forma completamente independiente de los parlamentos y, por consiguiente, de la voluntad de los votantes de cualquier país […] La ausencia de un sistema político global significa que los «superricos» pueden operar sin consideración alguna por ningún otro tipo de interés que no sea el suyo propio. Corremos el riesgo de acabar con sólo dos grupos sociales auténticamente globales e internacionales: el de los «superricos» y el de los intelectuales (es decir, las personas que asisten a conferencias internacionales dedicadas a medir los daños provocados por sus colegas «superricos» cosmopolitas).
El Club de Bilderberg asume la agenda de la Comisión Trilateral
Uno de esos megamillonarios con esas pretensiones fue David Rockefeller. A él se le ocurrió tener unida a las dos economías más grande de esos momentos, inicios de la década del 70, que eran Estados Unidos y Japón, y gracias a él se establecieron oficinas en Washington, D. C., Tokio y París para fundar la Comisión Trilateral.
Esta nueva entidad intentó sustituir al Club de Bilderberg. Para la Comisión Trilateral, los propósitos del club se habían estancado, la comisión pudo una docena de años posteriores extenderse por 14 países con 320 personalidades porque, de acuerdo con el periodista español Joaquín Estefanía:
Cuando los políticos tienen cargos, oficiales en los Gobiernos de sus respectivos países entran en la Trilateral en una situación de excedencia. En segundo lugar, empresarios y financieros tanto del sector público como privado; en tercer lugar, funcionarios de organizaciones profesionales y de centrales sindicales; el último grupo está formado por profesionales liberales, intelectuales, periodistas, funcionarios internacionales, etcétera.
Club de Bilderberg versus Brics
Es de esta manera que el Club de Bilderberg acoge la agenda de la Comisión Trilateral. Es así como hasta el 2019 se convirtió en el gobierno sombra del mundo, y de acuerdo con un website de izquierda se integra con:
Henry Kissinger; el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg; el rey de Holanda, Guillermo Alejandro; el presidente de Goldman Sachs; el presidente del Foro Económico Mundial; ex directores de la CIA y el MI6 británico; presidentes de las principales petroleras (British Petroleum, Shell, Total); presidentes de bancos internacionales (Goldman Sachs, Deutsche Bank, Santander, Lazard, KBC, Credit Suisse); CEO’s y editores de medios de comunicación globales (Turner, The Wall Street Journal, The Washington Post, The Economist, Bloomberg, PRISA); altos directivos de Google y Facebook; el presidente de la Ford Foundation; el director general de la UNESCO; el asesor y yerno de Donald Trump, el ultrasionista Jared Kushner; entre otros.
El crecimiento de las economías emergente ha podido organizar el Brics. Esta entidad formada por Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica se convirtió en contrapeso de la alianza atlántica, y el enfrentamiento entre ellas ha diseñado la arquitectura política del globo de hoy.
