Desde hace mucho se sabe que la estrategia es una cosa y la táctica es otra. También se sabe que ambos conceptos son de uso recurrente en la actividad militar y en la política. Juan Bosch se encargó de enseñarnos eso. La estrategia es el conjunto de planes que se adoptan para ganar una guerra, en el caso de la milicia, y para lograr la conquista del Poder y hacer desde él los cambios que requiere la sociedad, en el caso de la política. Las tácticas son las acciones que se ejecutan para lograr el cumplimiento de los planes estratégicos.
La estrategia la diseñan los jefes, el estado mayor de los ejércitos, y en el caso de la política, los dirigentes de los partidos. Las tácticas las ejecutan los soldados, en el primer caso, en tanto que en el segundo las llevan a cabo los mandos medios y la militancia de los partidos.
En ningún momento, por nada del mundo, la táctica puede sustituir a la estrategia ni la estrategia ser reducida a la táctica.
Sobre estas cosas los peledeístas de ahora y los mayorcitos debemos reflexionar para que entendamos el momento en que estamos. LA dirección del Partido ha suscrito acuerdos parciales con varias fuerzas políticas. Hemos dicho parciales, pero debemos aclarar que la parcialidad tiene diferentes alcances tanto con respecto a cada partido como en relación con la jurisdicción en que los acuerdos vayan a operar. Hay provincias y municipios en los que no hay acuerdos. Pero algo más: hay partidos, como en el caso el PRD, con el que tenemos en el Distrito Nacional, por ejemplo, una alianza en lo congresual completa, porque comprende al senador y a los diputados, mientras la que tenemos con la Fuerza del Pueblo solo se presenta en lo que respecta al senador; cada uno llevamos diputados propios.
Siguiendo con el Distrito Nacional, en el nivel municipal la alianza también es parcial. Estamos unificados con el alcalde, pues los tres partidos llevamos como candidato a alcalde a Domingo Contreras, pero cada quien lleva regidores propios.
Debemos manejar ese asunto porque nuestra alianza llega hasta ahí. Con esos partidos NO TENEMOS ALIANZA a nivel presidencial. Por lo menos para la primera vuelta. Nuestro candidato es ABEL MARTÍNEZ, y el de ellos un dirigente de su partido.
Así las cosas, ya podemos hacernos una mejor idea de que la decisión que tomó el PLD de concertar acuerdos de alianza con otras fuerzas políticas es un paso táctico para lograr el cumplimiento de nuestros planes estratégicos: ganar las elecciones de mayo próximo y llegar al poder el 16 de agosto.
Los peledeístas debemos ser conscientes de que así como nosotros tenemos tácticas y estrategias los demás, incluyendo a los aliados, tienen las suyas. Por esa razón los peledeístas no debemos confundirnos y hacerles el juego a NINGÚN otro partido asumiendo sus tácticas en perjuicio de nuestros planes estratégicos.
En ese sentido, NO tenemos que apoyar ninguna actividad de un partido aliado que esté fuera de los acuerdos y las alianzas que hemos hecho. Si queremos volver al poder tenemos que cumplir de la mejor manera las tácticas que nos hemos dado sin dañar, sin afectar, nuestra estrategia. En esto no tienen cabida las buenas intenciones ni la ignorancia como excusa. Nuestro candidato presidencial es ABEL, y punto.
3 de noviembre de 2023
