Trujillo mantenía influencia en el lado haitiano. Colocó a varios presidentes en Haití, como fueron los presidentes Sténio Vicent y Élie Lescot , sin embargo, este último le dio a Juan Bosch 25 mil dólares para que se utilizara en la expedición de Cayo Confites.
Bosch con eso compró dos aviones de medio uso. Le sobró 3 mil dólares que se lo devolvió al hijo de Lescot, y con esto Bosch repitió lo que había hecho Duarte cuando fue enviado a respaldar a Santana, y de mil pesos que recibió devolvió 827.
No se quedó con un peso encima. Ese dinero Juan Bosch lo destinó a esa compra.
Trujillo había conseguido la expropiación de una manera o de otra de los ingenios azucareros, que estaban en manos de estadunidenses. Contrario a lo que se piensa, era Trujillo que propiciaba la inmigración de braceros haitianos para el corte de caña, supuestamente con contrato y con todas las garantías laborales para que después ellos retornaran a su país.
No todos retornaban a su país. Esa práctica se mantuvo hasta el año 1963.
Enfrentamiento Bosch-Duvalier
Entraré a un tercer período. Es el período cuando Bosch fue presidente, que dio un asilo en la embajada dominicana en Haití al teniente François Benoit, pero a los tres días de ese asilo hubo un intento de secuestro de los hijos del Papa Doc, a Jean-Claude y su hermana Simone.
La acusación de François Duvalier es que eso había salido de la embajada dominicana por parte de la persona asilada. Hubo un ultraje a la embajada, y entraron dos vehículos de tonton macoutes.
Como ustedes saben, hay un principio de la extraterritorialidad. La embajada de un país es como parte del territorio del país que representa, y Bosch puso un plazo al presidente François Duvalier de que iba a intervenir, incluso movilizó los tanques.
Hay un libro en que Bosch explica que él no tenía el interés de invadir a Haití. Porque eso sería echarse un problema encima, pero era para tratar de abrirle a la oposición a Duvalier una oportunidad de derrocamiento de Papa Doc.
El tránsito hacia la democracia haitiana
De 1964 a 1986 continuó el asunto de la mano de obra haitiana. Cada año llegaban de 12 mil a 18 mil braceros haitianos hasta que se da el tránsito por la democracia con el derrocamiento de Jean-Claude Duvalier, y la asunción del general Henri Namphy. Este pudo mantenerse hasta 1988 hasta que se hacen unas elecciones entre comillas, en las cuales Leslie Manigat «gana» con la participación de un 5 por ciento del electorado.
